lunes, 29 de octubre de 2007

Tenían todo y se quedaron sin nada...



Hacía ya mucho tiempo que no se vivía en el mundo del deporte un ridículo tan enorme como el protagonizado por la escudería McLaren Mercedes durante esta temporada en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Después de pagar una cifra astronómica por hacerse con los servicios del bicampeón del mundo Fernando Alonso, apuesta por un recién llegado a la competición Lewis Hamilton, cuyo mayor aval era ser inglés y su más que estrecha relación con el jefe del equipo Ron Dennis. Al final el novato pecó de inexperto y, después de que la escudería ninguneara a Alonso en varias ocasiones y se volcara por completo en el triunfo del joven inglés, acabó dejando a su "padre deportivo" y a su equipo sin título.


Seguro que en Ferrari están muy contentos con Lewis y Dennis. Gracias al enorme fiasco cometido por estos dos personajes de la Fórmula 1, su fichaje estrella y principal baza, Kimi Raikkonen, consiguió alzarse en la última carrera del año con el título. A Fernando Alonso, al que desde su equipo veían como un bache en el camino de Hamilton hacia la victoria, le dieron una tortuga en lugar de un coche, lo que le impidió desde el principio ser competitivo frente a los Ferrari, incluso frente a BMW, aunque su pilotaje le permitió, al menos, hacerse con la tercera plaza.


Regalo para Ferrari y críticas a McLaren. Gracias al capricho de Ron Dennis, Ferrari, dos años después del último título del Kaiser, se hacía de nuevo con el Campeonato del Mundo. Por su parte, Dennis tuvo que aguantar las críticas de medio mundo, incluídas las del Patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, que lo culpó de la derrota en el campeonato de su escudería.


No sabemos que hubiese pasado si McLaren hubiese apoyado a Alonso en lugar de a Hamilton. Pero si quieren una pista, en 2005 Alonso fue campeón (con Renault) imponiéndose a Kimi Raikkonen cuándo éste estaba en McLaren, por aquel entonces, el mejor coche de la parrilla...

1 comentario:

yo dijo...

Me parece una ironia todo lo que ha pasado al final del mundial de la Formula 1. Parece una broma macabra que le han gastado al equipo que ha sido hasta hace muy poco de Fernando Alonso, aunque claro, a ellos no le habra hecho tanto gracia como nuestro piloto español, sobre todo a Ron Dennis y a su ahijado Hamilton.